El amargo sueco, una tintura de plantas medicinales con un fascinante relato y gran servicio.

martes, 20 de agosto del 2019
Dicen que parte del Elixir de Paracelso, donde con aloe, mirra y azafrán dispuso un remedio de salud de culto en su epoca, allá por el siglo XVI. Dos doctores suecos, Claus Samst y Urban Hjärne, en el XVIII le incorporaron plantas depurativas a la formula inicial y por Europa corrió como mano de santo. Ya tenemos situado el denominativo geográfico de la mezcla de hierbas amargas, y se sabe que los boticarios europeos competian por adaptar las mejores formulaciones. El remedio decayó cuando la farmacopea entra en los laboratorios y las farmacias comienzan la comercialización de medicamentos. Y en eso que llega la austriaca Maria Treben en los albores del siglo XX
Leer más